Narraciones internas: Lo que te dices a ti mismo construye tu realidad y afecta a tus emociones.

Tanto en problemas de ansiedad, depresión, celos patológicos, autoestima… existe un elemento común: un discurso interno o narración negativa que refuerza y mantiene el problema.

¿Quieres saber a qué me refiero?

¿Qué son las narraciones internas y cómo nos afectan?

Son las historias que nos contamos acerca de quienes somos o cómo creemos ser en la vida, en las relaciones, como padres o madres, parejas, trabajadores… Esas opiniones o lo que nos vamos diciendo sobre nosotros va construyendo la idea que tenemos sobre nuestra identidad propia o auto-concepto (el self).

En ocasiones este discurso puede ser positivo, objetivo y útil para alcanzar nuestras metas, construirnos como personas, conectar con nuestras virtudes…. Puede que incluso cuando estamos ante una dificultad tengas un discurso interno que te empuje a superar la crisis, algo parecido a «sé fuerte, sigue adelante porque puedes con esto» o «las dificultades son el mejor entrenamiento para hacernos más capaces…».

Sin embargo, en otras ocasiones, y sobre todo en personas que padecen algún problema emocional, existe una parte de este discurso que es negativo y hace que se sientan poco capaces o hábiles para afrontar los problemas/retos de la vida. Es decir, estas historias u opiniones sobre nosotros y sobre el mundo describen cómo percibimos tanto la realidad, como a nosotros mismos y afectan directamente a cómo nos sentimos y a las decisiones que tomamo.

Podríamos decir, que la relación con uno mismo está en cómo nos hablamos y qué nos contamos en silencio, cuando estamos a solas reflexionando o nos quedamos distraídos pensando. A veces, esta narración está tan asimilada que ni la percibimos conscientemente: se convierte en una cancioncilla de fondo que nos influye sin darnos cuenta. Otras veces sí somos conscientes de ellas pero las vemos como verdades absolutas, certezas inamobibles.

Antes os ponía el ejemplo de una persona que ante una dificultad o crisis tiene una narración interna que la impulsa, ¿verdad? Ahora me gustaría que pensaras en esos momento en los que te has sentido superado, ¿cuál ha sido tu narración interna? ¿te ha servido para superar la dificultad o te ha hecho sentir indefensa ante la situación?

Por otro lado, puede que te estés preguntando si estas narraciones que nos contamos a nosotros mismos son estáticas o cambian. Lo cierto, es que sí cambian, van evolucionando conforme vamos teniendo más y más experiencias en la vida. Pueden volverse más pesimistas o más negativas. Pueden mejorarse, trabajarse haciéndonos sentir mucho mejor.

Me gustaría darte un poquito en qué pensar con este pequeño artículo para que desenmascares tus discursos o narraciones negativas, sin duda, si siguen ahí siguen alimentando todo un conjunto de sentimientos y emociones que no te harán sentir bien ni te ayudarán a desarrollar todo tu potencial. Has de saber que estas narraciones son totalmente subjetivas, pero te las has repetido tantas veces que ya las has asumido como verdades absolutas.

Uno de los trabajos durante la terapia psicológica consiste precisamente en detectar esas narraciones y desmontarlas para que cambien por narraciones más positivas y objetivas.

A sí que te invito a que cojas papel y lápiz y estudies cada una de estas opiniones apoyándolas realmente con datos o hechos objetivos. Te pondré algunos ejemplos para que puedas hacer el ejercicio en tu casa:

  • «¿Es verdad que no podré con esta dificultad?» –> Si repaso mis experiencias del pasado puedo ver todo lo que he logrado y superado –> reformulamos la narración y la sustituimos por un pensamiento o narración más positiva –> Si en el pasado pude con todas esas situaciones, ¿por qué esto ha de ser distinto?
  • «¿Todas mis parejas realmente me acabarán abandonando? –> Si me baso en mis experiencias o relaciones amorosas, tal vez, pueda entender que no representan a todos los seres humanos del mundo. –> reformulamos la narración por –> Tengo miedo a que me pueda volver a pasar, pero el miedo no es un predictor fiable, tal vez he de darle una oportunidad a esta nueva persona y que sea ella quien me muestre poco a poco si me elige y se queda a mi lado sin anticiparme yo al resultado.

Si analizas con datos objetivos tus narraciones internas verás que la mayoría no se sustentan. Si siguen ahí es porque simplemente te has convencido de ello. Y eso hace mucho daño y te mantiene atrapado en el problema.


Espero que te haya gustado el artículo y que puedas aplicarlo a tu día a día! Comparte, dale a like y síguenos en nuestras redes! 😉


Sandra Muñoz, Psicóloga y Neuropsicóloga

Terapia Online y Presencial (Valencia).

sandra.mun@hotmail.com 660 032 031

Deja un comentario